lunes, 2 de enero de 2017

Ghost of you

¿Qué es un fantasma? - Dr. Casares (El espinazo del diablo)

Hace poco me visitó el fantasma de tu recuerdo.

No es nada nuevo, viene a verme de vez en cuando. Normalmente da algún aviso de su llegada: alguna cortina se mueve en mi memoria o un leve ruido de cadenas sube desde las catacumbas de mi pensamiento. Y normalmente no le doy más importancia. Sé que, si simplemente ignoro su ruido, se acabará cansando y desvaneciendo otra vez.

Pero esta vez no. Esta vez atacó a traición.

Estaba escondido detrás de una canción inesperada. Una de esas canciones que intercambiábamos cuando tú y yo aún éramos tú y yo. Aquella que nos prometía abrazos en silencio cuando no hubiera palabras que calmaran nuestra inquietud. Esa que hicimos realidad aquella mañana tan llena del azul de tus ojos que desde entonces soy incapaz de saber de qué color es el cielo.

Y así, de repente, me asusté. Como solo puede asustarme un fantasma. Y con el estómago encogido y el pulso tembloroso, me volví a ver intentando arrancar la lápida bajo la que guardé tus recuerdos el día que decidiste marcharte, sin un porqué, sin una despedida, para no volver a saber de ti. Me vi destrozando mis manos desnudas cavando en el cementerio de los recuerdos perdidos, intentando recuperar algo de ti que me explique lo que pasó.

Pero es inútil. Porque todo este tiempo de silencio habla por si solo. Y me dice que, para ti, mi recuerdo es, quizá, solo un instante de dolor. Algo muerto que parece por momentos vivo aún. Un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa. Como un insecto atrapado en ámbar.

Que, para ti, mi recuerdo es solo eso. Un fantasma.

domingo, 16 de octubre de 2016

No lo se

Es difícil de explicar.

Esa sensación de que el suelo se resquebraja a tu paso. De que todo lo que creías seguro, hacia lo que caminabas con paso tan firme, ya no está delante de ti. De que el destino que te aguardaba a la vuelta de la esquina ahora está en un horizonte muy lejano y que se difumina.

Esa sensación de vértigo. De mareo. De agotamiento. De que tu cabeza no está del todo en su sitio y mantienes la verticalidad y el paso por mera costumbre. Por cabezonería. Porque simplemente no sabes hacer otra cosa después de tanto tiempo. Simplemente seguir andando hacia no sabes muy bien donde. Porque aunque creías que lo sabías, ya no lo sabes. Porque lo que creías que estaba ahí, resulta que no está ahí.

Esa sensación de desasosiego. De no saber nunca si tendrás una respuesta. De no saber nunca qué respuesta va a ser. De no saber si quieres que suene el teléfono o no. De no saber si prefieres que el tono de llamada siga sonando hasta agotar el tiempo, o de si prefieres una respuesta que no te va a gustar.

Esa sensación de haberse sabido amo del mundo. De haber sido dueño de tu destino. De haber estado a punto de tocar una estrella con los dedos. De encontrarte de repente con que apenas has levantado los pies del suelo y la estrella sigue estando igual de lejos que hace dos años. Igual de lejos que cuando te pedía que no intentaras tocarla.

Esa sensación.

Es difícil de explicar.

sábado, 2 de julio de 2016

Y cada día la esperanza se desvanece un poco más.
Y solo queda un animal, con los dientes apretados, afilando las garras mientras lame sus heridas. Preparándose para correr a ciegas, hacia ningún lugar. Preparándose para atacar a ciegas, aunque le cueste la vida, cuando ya nada importe.


viernes, 24 de junio de 2016

Algunas personas solo quieren ver el mundo arder

Esta es la noche del fuego.



Y solo quiero que todo arda.



Que las llamas consuman la ciudad. Que los edificios caigan hasta la última piedra, consumidos por el calor. Que un humo oculte el cielo, la luna y las estrellas y solo haya oscuridad.



Que todo el mundo huya despavorido, sin tener a donde ir, hasta que acaben reducidos a las cenizas de donde salieron.



Que el calor me asfixie, me sofoque, hasta que no quede tampoco nada de mi mismo. Y formar parte de esas cenizas. Sin esperanza. Sin ira. Sin dolor.



Y cuando el fuego se haya consumido, que el viento y la marea limpien todo lo que fui. Todo lo que soy. Todo lo que seré.



Y entonces solo quedará el mar y el cielo. Y la luna y las estrellas.



Y ya no habrá más oscuridad.



martes, 29 de marzo de 2016

Escribo

Y qué puedo hacer, que no sea escribir aquí, si no quiero volverme loco.

Y me da tanto miedo que lo leas, como miedo me da que no lo leas porque ni siquiera recuerdes esta página. Como miedo me da que te hayas olvidado de mi. Como me lo da que pienses que me he olvidado yo de ti. Como me lo da que creas que no me importaría que lo hicieras o que acabes creyendo que es lo mejor.

Y supongo que es lo único que puedo hacer. Escribir aquí. Hasta que pase el miedo. 

O hasta que lo hagas desaparecer.


viernes, 11 de marzo de 2016

Karma Police,
Arrest this man 
he talks in maths,
he buzzes like a fridge,
he's like a detuned radio.